jueves, 1 de septiembre de 2011

Agustin Rossi y la Ley de Tierras

Agustín Rossi explica los fundamentos del proyecto de ley de protección nacional de las tierras rurales que el Ejecutivo envió al Congreso para su tratamiento.

martes, 2 de agosto de 2011

Jujuy: Como un reclamo justo termina en cuatro muertes

El dolor y la impotencia que se siente en días como hoy son indescriptibles. La sentimos todos y no podemos entender cómo llegamos a este estado. Demasiadas preguntas debemos hacernos los jujeños. No podemos evadir más esas respuestas. Necesitamos mirar profundamente dentro de cada uno de nosotros. Y observar, con ojos sinceros y críticos, el cuerpo social al que pertenecemos. Tenemos miedo de hablar en público lo que la mayoría piensa y dice en privado. Todo esto podría haberse evitado si las Instituciones funcionaran como corresponde. La impunidad con la que se manejan todos; funcionarios, jueces, dirigentes sociales, etc., es fruto de la complicidad de los más importantes actores institucionales. Con una visión mezquina y sectaria, un minúsculo grupo de dirigentes concentra la totalidad del poder, desde donde modela y condiciona el andamiaje político e institucional de la Provincia. Los ejes desde donde podemos tratar de analizar este difícil momento son: la conducción del Ejecutivo provincial concentrada en cinco personas; la debilidad institucional de los poderes del Estado provincial; el rol del poder corporativo económico; y la actuación de las Organizaciones sociales. La incapacidad de un Gobierno de resolver los problemas prioritarios, a saber, en este caso: viviendas, ordenamiento territorial, conflictividad social, seguridad y orden público. Un Gobierno mediocre, que con la gestión mínima se conforma; que no recorre el interior de la Provincia, encerrado en sus despachos; que silencia la opinión pública a través del condicionamiento de los medios de comunicación; que es virtualmente conducido por un cuerpo colegiado. La debilidad de un Gobernador que debe consultar todas sus decisiones con la “mesa de los cinco”; con un gabinete donde la mayoría de los funcionarios fueron impuestos; a aquellos que no están a la altura del cargo, se los sostiene con fuerza; y a los que realmente tienen una visión superadora y una gestión exitosa en sus áreas, no hay que “dejarlos crecer”. Y, a pesar de disponer de todas las herramientas que el Gobierno Nacional ofrece, no ha sabido aprovecharlas para mejorar la calidad de vida del interior de la Provincia. El desorden dentro de todos los poderes del Estado, que permite que los funcionarios deslinden permanentemente sus responsabilidades. Entonces hoy, en la gravedad de los hechos ocurridos, los que tienen que responder por sus actos y facultades no pueden ser individualizados concretamente. El Intendente, que no pudo llegar a un consenso con los ocupantes del predio. Los Jueces actuantes, el que dio la orden sin medir las consecuencias y la subrogante que no estaba informada del operativo. La Policía de la Provincia, por no cumplir con la cadena de mando consultando a los responsables políticos de la cartera, y por el desborde del enfrentamiento. El Ministro de Gobierno y Justicia, que no pudo manejar la fuerza pública bajo su mando, peor aun si fue él quien dio la orden de actuar. El sistema judicial, deficitario e ineficiente en su estructura institucional, designación de jueces y de personal, además de la falta de independencia. El Gobernador, por su desconexión con la realidad y en la falta de control sobre los organismos del Estado a su cargo. La organización social, por la metodología violenta con que expresa sus reclamos. El ex intendente y Diputado Nacional Marcelo Llanos, quien conociendo la realidad urbanística de la Ciudad de Libertador General San Martin, no hizo nada por resolver la problemática del crecimiento poblacional y la falta de viviendas. El poder corporativo de algunas empresas o grupos económicos, que en sus actividades solo piensan en intereses materiales, sin importarles su responsabilidad social como parte de Jujuy. En este caso en particular, como ejemplo, una pequeña porción de tierras no vale la vida de ciudadanos jujeños. La Empresa Ledesma S.A. prefirió la vía judicial antes que buscar una solución por la vía del dialogo. El crecimiento desmedido de la fuerza de presión de las Organizaciones Sociales, con una capacidad de movilización que puede, en menos de 6 horas, cortar las rutas de Jujuy, todos los puentes de la Ciudad Capital y movilizar a mas de 5 mil personas, por un reclamo. La toma de tierras permanente en todo el ramal jujeño, sin ningún tipo de límites en sus metodologías; donde en la reivindicación de un derecho social inalienable como el de tener una vivienda digna por parte de la gente, los dirigentes manipulan muchas veces dicha necesidad generando actos delictivos. La amenaza permanente que atenta contra la paz social, donde chocan los derechos de los diferentes actores que debieran convivir respetuosamente, sin avasallar los derechos individuales de todos los ciudadanos. Estos muertos son muertos políticos. Son el resultado de la debilidad del Estado y de las instituciones públicas de la democracia, en Jujuy. Hay pasividad en los dirigentes de la oposición La oposición puede decir que no aumenta su exposición con respecto a la grave situación vivida, para que no los tilden de oportunistas, o de aprovechar el momento politizándolo. Pero TODA la situación está politizada desde su inicio. El sangriento enfrentamiento y la muerte de cuatro personas es el hecho más doloroso vivido en los últimos años de nuestra historia. Y es el hecho político más relevante, sobre el cual es imprescindible llegar hasta el fondo de las investigaciones para encontrar a los culpables e identificar a los responsables políticos e institucionales. Hay una connivencia desde el año 2000, entre los dos partidos mayoritarios, PJ y UCR, que se ha evidenciado en varias oportunidades. En ese vínculo está la clave de la impunidad, la desidia, la falta de control, las complicidades legislativas, y la concentración de poder en Jujuy. Esa concentración provoco la desaparición de la mayoría de los Partidos Políticos chicos, y la debilidad de los pocos que aun tienen vigencia. En ese marco, la participación política contenida por los partidos como actores fundamentales de la democracia, se ha visto totalmente anulada. Por lo que las demandas sociales insatisfechas, en vez de ser canalizadas institucionalmente por los partidos, cumpliendo con una de sus funciones propias; estas se han trasladado a las organizaciones sociales, transformadas en portavoces de las necesidades de la gente y gestoras de las soluciones. Gerardo Morales, cuando fue agredido en el 2010, utilizo su exposición pública y llegada a los medios masivos de comunicación nacionales, para denunciar el acto de violencia contra su persona por parte de la Organización Túpac Amaru. En esta instancia, donde murieron cuatro jujeños en un enfrentamiento con la Policía de la Provincia de Jujuy, no lo vimos al Senador en ningún canal nacional denunciando y expresando su repudio sobre el hecho. La pregunta es: ¿Vale más la integridad física del Senador Gerardo Morales que la vida de cuatro personas? ¿Hizo tanto ruido antes, porque la Organización a la que el denunciaba, es de corte kirchnerista; y en esta instancia, la Organización social que está involucrada en este hecho es opositora, como él? ¿Sera porque él estaba al tanto de la resolución tomada por el Juez Samman? Un juez de expreso y probado vinculo con la Unión Cívica Radical; el cual debe haberlo consultado antes de tomar la decisión. Un Juez que habitualmente, desde el año 2000, meses previos a las elecciones toma medidas de alto impacto político, afectando abiertamente desde sus facultades, al Justicialismo jujeño. Un Juez, que con total desidia, deja la orden de desalojo firmada y se va de vacaciones. O será que los intereses y sociedades políticas del Senador radical se verían afectados severamente si asumiera el rol que le toca como mayor exponente del arco político opositor, liderando el proceso de esclarecimiento de estos hechos. El Gobierno Nacional no tiene ninguna responsabilidad en estos hechos. En primer lugar, porque ha sido un problema netamente local, donde todas las instituciones involucradas, que no funcionaron para resolverlo pacíficamente, son de orden Provincial. En ningún aspecto del caso hay responsabilidad de organismos del Estado Nacional. En segundo lugar, a pesar de la filiación política afín entre el Gobierno Nacional y Provincial, no se puede hacer cargo a las autoridades nacionales de los errores y faltas de las autoridades provinciales, aunque formen parte del mismo partido político. En tercer lugar, la inversión realizada por el Gobierno Nacional en la Provincia de Jujuy fue la más importante, en términos cuantitativos y cualitativos, en nuestra historia. En todos los órdenes de políticas públicas, se han aplicado la mayoría de los Programas y Planes Nacionales, con un altísimo impacto en la mejora de la calidad de vida de nuestros habitantes. Por supuesto, que no se ha resuelto aun todas las problemáticas pero el esfuerzo realizado hasta hoy es realmente considerable. Especialmente, si lo medimos en términos comparativos con anteriores gobiernos constitucionales, desde el año 2003, se aplicaron programas de construcción de viviendas e infraestructura urbana, de mejoramiento habitacional, de participación de los actores sociales y búsquedas de consensos, de inclusión social, y de distribución directa de recursos para eliminar los bolsones de pobreza en la Argentina. En cuarto lugar, la política de no represión sostenida desde el Gobierno Nacional es uno de los objetivos principales para la pacificación social de los argentinos. Dado que las muertes provocadas en este incidente involucraron armas de fuego, es necesario destacar que existe una campaña del Gobierno Nacional con el objetivo del “desarme” paulatino de los ciudadanos, a través del Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego, que se está desarrollando en la Provincia de Jujuy desde el año 2008, por el que se destruyeron más de 107 mil armas en todo el país, en su primera etapa. Desde el RENAR se continúa aplicando la ley 26216 de manera exitosa, sin que el Gobierno de la Provincia se haya involucrado en esta importante medida nacional. De hecho, es una de las pocas Provincias que no ha adherido a la Ley Nacional, que mas allá de ser de orden público, con el impulso político que podrían haberles dado los funcionarios provinciales, el resultado hubiera sido de mucho mayor impacto. Esta es una de las muestras de que el Gobierno Nacional brega permanentemente por la paz social. El objeto fundamental de esta política es sacar de circulación las armas, legales e ilegales, en propiedad de los ciudadanos, por medio de un incentivo económico a cambio de la entrega para su destrucción. La tenencia de armas por parte de integrantes de diferentes Organizaciones Sociales debe ser investigada a fondo, para evitar conflictos que terminen en la muerte de civiles y policías. El Estado Provincial es el único responsable de realizar esta tarea, desde el Poder Ejecutivo y desde el Poder Judicial. Jujuy está de duelo El dolor que sentimos debe unirnos. Estas muertes fueron evitables. Y la indignación e impotencia que nos embarga, debe ser transformada en energía para cambiar esta realidad. Hoy, más que nunca, los jujeños necesitamos asumir una posición más interpeladora y crítica, frente a este horror. Hay muchos responsables, y cada uno deberá responder por sus actos y por sus omisiones. No se puede tolerar más las “sociedades políticas” de encumbrados dirigentes jujeños, que generaron con sus actitudes sectarias y soberbias, el escenario que permitió este enfrentamiento entre hermanos. No se le puede echar la culpa a otros. Licenciada Carolina Moisés Diputada Provincial por Jujuy 31 de julio de 2011.

Fuente: Diariocrítico de Argentina

domingo, 31 de julio de 2011

Combustibles

Por Alfredo Zaiat

Aumento del parque automotor. Crecimiento vigoroso de la industria y del agro. Más movimiento turístico. Menos estaciones de servicio. Merma en la producción de petróleo. Estancamiento en la capacidad de las refinerías. Todas éstas son causas estructurales, a las que se les sumaron algunas de coyuntura, para definir un escenario de tensión en el abastecimiento de combustibles. Las esperas prolongadas en consultorios médicos, en dependencias públicas y privadas, para trámites varios e incluso para el ingreso a salas de espectáculos, provocan un malestar resignado. En cambio, la fila para cargar el tanque del auto o el deambular por estaciones en busca de una con existencia de nafta provoca un estado de ansiedad en el dueño de la unidad que merece un tratamiento especial. Es un mercado muy sensible. Ese nerviosismo es uno de los principales motivos para que esta actividad sea mucha más vulnerable que otras frente a estados de zozobra para la generación de una psicosis social por el temor a mangueras cruzadas sobre el surtidor. Desabastecimientos temporarios provocan una corrida sobre las estaciones aunque no sea necesaria la carga. Las características de ese mercado tan particular, cuya inestabilidad es un potente generador de malhumor social, requieren de los funcionarios responsables una intervención más activa en su explicación, ampliando la única manifestación de que habrá una pronta normalización.

Existe un evidente problema de desajuste entre oferta y demanda. Se observa en forma nítida en el último eslabón de la cadena de los combustibles, conformado por el crecimiento del parque automotor y la disminución en la cantidad de estaciones de servicio. En el otro extremo, retrocede la producción de petróleo y el área de refinería casi no se expande porque no hay mucho más crudo disponible, además de que implica inversiones millonarias que el sector privado no está dispuesto a realizar. Para la comprensión de la dinámica del mercado de combustible, que subida a la tendencia positiva de las actividades involucradas adelanta permanentes períodos críticos, resulta imprescindible precisar los rasgos de cada uno de los diferentes factores participantes. Con un diagnóstico más detallado es más sencillo entender situaciones problemáticas y, en especial, poder demandar políticas eficaces.

Parque automotor

1. El ritmo de las ventas en las concesionarias a partir de la segunda mitad de la década pasada hizo crecer el parque en un 50 por ciento.

2. A fines de 2004, había 6,3 millones de autos, camionetas, colectivos y camiones en la calle. Ahora son 9,4 millones.

3. A pesar de este importante flujo de nuevos autos, la edad promedio de toda la flota es de 19,5 años, lo que implica menos eficiencia en el consumo.

4. En cuanto a la distribución regional, los patentamientos en el interior del país registraron un fuerte crecimiento en este año, superando ampliamente a los de la ciudad de Buenos Aires. Estos últimos crecieron 17,7 por ciento en el primer semestre, contra 67,1 de Tierra del Fuego, 51,1 de Corrientes, 46,2 de Catamarca, 44,5 de Entre Ríos, 44,4 de San Luis y 43,9 de La Pampa y Misiones. En el interior de la provincia de Buenos Aires la suba fue del 34,4 por ciento; en Santa Fe, del 39,0, y en Córdoba, del 29,7.

Muchos más autos en circulación demandan más combustibles y si además el boom de compra de unidades se expandió al interior, el problema de abastecimiento en algunas zonas que antes no registraban dificultades se vuelve más crítico.

Estaciones de servicio

5. La cantidad de estaciones de servicio cayó 28,6 por ciento en los últimos diez años, de 6157 bocas de expendio en 2001 a 4399 a fines de 2010.

6. En los últimos diez años, por ejemplo, la cantidad de surtidores en Santa Fe registró una caída del 45,0 por ciento; en Buenos Aires, del 37,5 por ciento, y en Capital Federal, del 35,3 por ciento.

7. Esta brusca caída se explica principalmente por el boom inmobiliario que llevó a cientos de dueños de estaciones de servicio a vender terrenos codiciados que luego se convirtieron en edificios.

8. En diciembre de 2010 había 4399 estaciones de servicio en Argentina, 3422 de bandera y 977 blancas. La distribución según las marcas era la siguiente:

- YPF, 1433.

- Shell, 676.

- Petrobras, 572.

- Esso, 476.

n Otras marcas (Sol Petróleo, Refinor, Aspro, Rhasa, Agira, Camuzzi, Dapsa), 265.

9. Entre 15 y 20 por ciento de las estaciones de bandera son propiedad de las refinadoras (YPF, Shell, Esso y Petrobras) y el resto son franquicias.

Muchas menos estaciones de servicios con muchos más autos en circulación provocan situaciones críticas de abastecimiento en momentos clave del año, donde se incrementa la demanda, como en fines de semana largo y las fiestas, que movilizan a cientos de automóviles en todo el país. También en períodos de vacaciones de invierno, de verano o en eventos internacionales, como la Copa América.

Producción de petróleo

10. En 1994, la producción de petróleo fue de 38,7 millones de metros cúbicos, alcanzando su máximo en 1999, con 46,5 millones. Desde entonces, se inició un proceso de retroceso, hasta contabilizar en 2010 una producción de 35,3 millones de metros cúbicos.

11. Durante la década del noventa, el manejo del petróleo pasó al capital privado, casi todo extranjero, cuyo único objetivo fue obtener la mayor ganancia en el menor tiempo posible. Esa estrategia extractiva con escasas inversiones en exploración implicó una disminución del 24 por ciento en la producción.

12. En los últimos años, por el alza del precio internacional del crudo y por presión gubernamental, se observa un aumento del 55 por ciento de los pozos en extracción efectiva y un incremento del 40 por ciento en la cantidad de agua inyectada por metro cúbico de petróleo producido.

13. Sin embargo, a pesar de estas mayores inversiones en recuperación secundaria y en perforación de pozos productores, la producción media diaria por pozo cayó un 51 por ciento, pasando de 9,2 a 4,5 metros cúbicos por pozo, valores típicos de yacimientos muy maduros.

14. Las inversiones no alcanzaron a compensar esa caída natural de la productividad de los pozos.

Menos producción de petróleo en una economía con un crecimiento vigoroso a una tasa del 7 al 8 por ciento anual, que incrementa la demanda de combustibles de la industria y del agro en época de cosecha, conduce a un escenario de tensión en la actividad económica.

Refinería

15. En las refinerías, el petróleo se transforma en una amplia gama de productos, tanto combustibles como bases para la industria petroquímica.

16. La actividad de refinación se ha convertido en el cuello de botella del mercado petrolero a nivel mundial. La capacidad de transformación del petróleo está ahora en niveles de la década del ochenta, con las instalaciones funcionando al ciento por ciento.

17. En Argentina, Repsol YPF cuenta con tres refinerías: La Plata, Luján de Cuyo (Mendoza) y Plaza Huincul (Neuquén). La primera elabora más de un centenar de productos para el transporte e industria. Recibe petróleo por oleoducto y por barco desde las cuencas Golfo San Jorge y Neuquina. Procesa diariamente 29.000 m3/día de petróleo crudo. En Luján de Cuyo procesa hasta 18.000 m3/día de crudo del sur de Mendoza y norte de Neuquén, mientras que Plaza Huincul –ubicada en el corazón de la cuenca neuquina– llega a procesar hasta 4700 m3/día de petróleo.

18. Shell tiene una refinería en Buenos Aires con una capacidad de 18.000 m3/día.

Esso posee una en Campana; Oil, una en San Lorenzo, y Refinor, una en Campo Durán.

19. En total, operan ocho grandes refinerías con una capacidad de 99.800 m3/día.

Las refinerías se encuentran en su máxima utilización para abastecer un mercado en expansión, que se desarrolla con producción de petróleo en una tendencia declinante. Cualquier alteración en su funcionamiento, ya sea por obligadas paradas técnicas de mantenimiento o conflictos sindicales con bloqueos de plantas por reclamos salariales como los registrados en la primera mitad de este año, provoca menores despachos a plaza agudizando el problema de abastecimiento.

Los motivos estructurales y de coyuntura que terminaron diseñando el actual escenario de tensión en el mercado de combustibles permiten comprenderlo para poder actuar sobre la emergencia, pero reconoce una razón de origen: la privatización de un recurso estratégico no renovable. Gran parte de la extraordinaria renta del petróleo y el gas sigue siendo absorbida por compañías privadas, lo que plantea un horizonte inquietante a medida que se agoten las reservas. El costo de importar petróleo crudo para alimentar la actividad económica consumiría una alta proporción de fondos y aumentaría los costos internos afectando el dinamismo de la economía. La intervención estatal en el manejo de las reservas y del mercado de hidrocarburos, en la búsqueda de un estadio superior al actual modelo “mixto”, brindaría la posibilidad que la renta petrolera se reinvierta para mantener una provisión de combustibles sustentable para el crecimiento sostenido de la economía.

Fuente: Pagina/12

Nota relacionada: "Se vendió un 14,5% más de combustibles"

Dato alentador:
"A fin de año inauguran refinería de Petrolera Argentina en Plaza Huincul, Neuquen"

viernes, 29 de julio de 2011

domingo, 24 de julio de 2011

El Debate


El pueblo argentino ha recuperado su posibilidad de debatir, de ejercer el desempeño democrático desde la participación.

Con la conducción de Adrián Paenza, este programa nos propone una reflexión profunda y nos brinda herramientas para la argumentación de ideas y la toma de posiciones.

Podes ver todos los vídeos de este programa: Aqui

Critica del diario La Nacion: Aqui